martes

Poliedrías

Un día, una semana, un mes o un año,
un derterminada período tiene sus caras.
Cada una de ellas orientada a un lado
formando, así, un cuerpo único.

Cada una de sus aristas non entierra en la desesperanza.
Otras, son una vía de fuga hasta que colapsan con otra arista formando un vértice.
Qué hay dentro de este poliedro, me pregunto. Lo desconozco.
¿Es real? ¿Lo soy yo, al fin y al cabo?

Poliedrías se suceden en el espacio-tiempo delimitado que llamamos vida;
girando, rotando, arrojando sombra, reflejando su albedo. Propiciando elementos de juicio: para un día, una semana, un mes, un año...dependiendo de la cara que nos detengamos a observar, sin descuadrar, del poliedro.

Poliedrías es la incomodez de saber que nada es sencillo. Y la sencillez no es más (ni menos) que vivir feliz (o intentarlo) recorriendo cada ángulo, cada arista o cada vértice, buscando siempre el lado bueno a cada poliedro.

jueves

Y a otra cosa (melodia mental truncada)

Tanto por hacer, tic-tac tic-tac, mucho por pensar, por crear o demostrar; y el tiempo pasa, escapa, huye de esta casa. Se escabulle de esta mente. Mente adormilada, acomodada, no lo sé.

La única seguridad es el tic-tac contínuo. El único refugio es el amor por y de mi familia. Tirar hacia adelante, sin inercia mas con fuerza e inicitativa y las ideas llegarán, no sin esfuerzo, pero tampoco sin satisfacción.

Son días complejos, pero hay que soportarlos. Acompañar el tic-tac sin dejarse arrastrar, dar lo mejor que uno puede y a otra cosa.

Y ¡qué otra cosa! La verdadera vida son ellas.

domingo

Paseo en el parque

Salir a caminar por el parque con mis hijas es sincronizar las ideas con cada paso que das, es respirar cada concepto y oxigenar la mente. Es que, a cada crujir de hoja que pisas, surja siempre una idea que se concatena a la siguiente. Es la síntesis aditiva de tantas ideas que, de numerosas, dan como resultado una aparentemente mente en blanco. Pura paz.

Y yo las veo por delante en su bicicleta y disfruto mientras juegan en el tobogán o ap escondite sonriendo.

Y pienso en la gran suerte que tengo. Y tengo la suerte de tenerlas. Y sonrío y me sereno y me siento lleno; y aunque el mundo cayera a pedazos mañana hoy ha sido un gran día, desde luego. Como cada día que con ellas paseo.

La vida es eso, son ellas, es juego. Son mi oxígeno vital, mi orgullo sempiterno.

jueves

Ovillo de pensamiento sin estructura clara

Un supervillano multimillonario, enriquecido gracias a los mecanismos más injustos del capitalismo exacerbado viene a salvarnos. Con él un conjunto de millonarios, enriquecidos a base de monopolios, de comerciar con los datos de otros. Sus escuderos.

Populistas que identifican problemas reales a los que dan soluciones extremas que parecen simples. Por tanto, falaces e irreales. Populistas. Es tan ridículo su juego que parece mentira que haya quien les dé pábulo. Pero lo hay. Como lo hubo de un señor bajito, feo y moreno que hablaba de una raza rubia y alta superior...

Y hablan de libertad desvirtuando su significado. Libertad de ser injusto e intelorante, de ver enemigos en el igual, en crear la guerra entre pobres. Guerra es paz. Control es libertad. Orwell no se equivocaba, Huxley tampoco.

Tecnofeudalismo, guerras comerciales, mentiras xenófobas, productividad estéril con fin a sí misma, megalomanía, imperialismo...siglo ¿XXI?

Post desectructurado, vómito puro de rabia en el tiempo en que la cena está pronta y mis hijas juegan. Mientras suena Foo Fighters de fondo y pienso que todo es posible, que nada está acabado del todo. Pero, es cierto, que todo está patas arriba y que conseguir normalidad, humanidad, llevará tiempo. Y sangre, sudor y lágrimas.

La tecnología no nos va a salvar. Pero tampoco nos va a hundir. La cena está ya lista. Qué cinismo este escaso tiempo para pensar, pero lo solucionaremos. Paz.

domingo

Inermes, inertes e indiferentes

Gritos y horror, sangre y ceniza. Puro terror y dolor. Inocentes, víctimas de genocidio. Sufren, mueren, perecen. Se hunden en el mar o se hielan en el Darién. Como si sus vidas no fuesen o sus sueños o proyectos de futuro no existiesen. Vidas de paso sin futuro ni presente. Vidas que no son vida, almas inermes.

Asesinos genocidas que miran desde un despacho, manejan drones desde una sala, juegan a la guerra, macabro juego. Exterminan, disparan, matan y arrebatan. Deshumanizan al otro. Como si el otro no mereciese ser, vivir, existir. Como si el otro fuese realmente "otro", otra cosa. No un ser humano, mas un ente que destruir, un sobrante. Un error de la biosfera que suprimir para supremacía demostrar. Vidas que deshumanizan vidas, incluida sin saberlo, la propia; almas inertes.

Y luego somos tú y yo. Afortunados, ociosos, entretenidos y, sólo a ratos, preocupados. Con problemas que problemas no son; y aún así, agobiados y angustiados. Consumiendo. Funcionando. Ajenos. Evitando no estar con uno mismo para no pensar demasiado, para no plantearse lo que a otros negamos. Vidas, sueños, futuros...y así los días pasamos, nos conformamos. Vidas que pasan, sin más, almas indiferentes.

Y así: culpables, víctimas y colaboracionistas por pura ignorancia u omisión entrelazan sus almas. Heladas, rotas y distraídas. Almas inertes, inermes e indeferentes. Que hacen que la historia se repita y no enseñe, sino que más bien se ensañe. Que se ensañe con los últimos, con los de siempre.

jueves

Ten years of love

Con tu luz la lluvia cesó. El arcoiris luminoso rodeado de penumbra detuvo el tiempo en ese instante. En ese mismo momento, mis ojos encauzaban lágrimas de felicidad que bañarían mis mejillas formando meandros que desembocaran en mi barbudo cuello. 

Recuerdo ese olor de cachorrillo, esa piel rosadita, esos ruiditos de neonatilla, algo tan natural y delicado, esa alegría en la cara de tu madre, esa luz siempre tan tuya.Pura luz, pura vida.

Fue en esasa mínimas milésimas de segundo en las que me di cuenta que ya nada más me importaría, que era el inicio de una nueva vida. O mejor, que empezaba, ahora en serio, la verdadera VIDA.

Fue la linde de un maravilloso cambio, la confirmación de un gran amor transformado en una maravillosa familia. Fue y es el comienzo de la historia más bonita. El nacimiento de un ser de luz, viniste al mundo mi ninfa.

De aquel 14 de noviembre se cumplen 10 años, una década de emociones, y sobre todo de ternura y alegrías. De aprender yo de ti y tú de mí, de abrazos, besos y sonrisas.

Hoy aún se me saltan las lágrimas, de orgullo, al ver lo buena persona, inteligente y guapa que es mi ninfa. Y agradezco cada día la suerte que he tenido. Que tengo y que tendré, de ser tu padre, Nerea. 

Hace 10 años llegaste para cambiar nuestra vida, maravilloso cambio que hizo parar la lluvia y nos trajo, mi ninfa, un precioso vendaval de VIDA.

miércoles

Exit Poll

¿Qué es el éxito? ¿Es ganar más dinero o estar bien considerado por los demás? ¿Es convivir con la envidia del resto de comunes mortales y la admiración de los restantes? No, no existe un éxito absoluto. O, al menos, todo lo anterior no es más que arquetipos de un éxito relativo.

¿Y qué es éxito absoluto? ¿Vivir feliz? O simplemente vivir.¿El hoy, el ahora, ser consciente de dónde, cómo y con quién estoy? Puede ser, se acerca más al éxito vital.

Éxito y fracaso son interdependientes como la luz que ilumina los cuerpos y la sombra que de ellos se proyecta. El éxito no es la ausencia de fracaso, sino la convivencia con el mismo. La sensación de fracasar mejor, tanto que nadie lo definiría fracaso sino éxito relativo.

¿Es una familia, una buena casa, un buen trabajo...éxito? Puede ser y todo reconduce a un hogar. Nunca tendrás éxito si no tienes un hogar al que volver. Puede que tengas éxito relativo, pero nunca absoluto.

Pienso en todo esto, mientras un grupo de chavales con guitarra y cajón flamenco me saca de mi abstracción. Cantan Rino Gaetano con todo el alma, sin complejos, por el mero placer de hacerlo. Y pienso: eso, eso es seguramente felicidad genuina. Y muy probablemente, una pequeña ración palpable de la noción de éxito, sin ambajes, sin espacio, ni tiempo. El éxito se define sólo, mientras el resto busca ocuparse el tiempo, comparándose con el mundo externo. Cometiendo el error de huir del aburrimiento.

viernes

Edades de éste y otros veranos

Con 14 años, casi 15, fui consciente de que ya no sería futbolista profesional, ni federado, sí pachanguero ocasional sin portadas ni entrevistas.

Con 16 o 17, con el cambio de voz se esfuman los sueños de ser cantante. A los veintitantos la intuición de que no llegaré a ser actor.

A los 30 la seguridad en la vida de que nada de lo anterior importa, la constatación vital de que no quisiera fama ni excesiva fortuna. Que la vida son momentos, momentos compartidos en buena compañía, y para eso "sólo" hace falta tiempo. Nada más y nada menos.

Ahora, a los 35, observando el oleaje y su resaca y el marmóreo atardecer arenoso en el horizonte, constato que no seré nada de lo anterior. Que mi posteridad será mi recuerdo y el de quienes me quieren. Que en mi hermana, en mi mujer, en mis padres, en mis hijas, vivo será mi recuerdo. Nuestros momentos, nuestro tiempo.

Todo ello no quiere decir que a los 35 años no existan más proyectos, la vida sigue y la vida es sueño. Quiere decir que tengo la madurez suficiente para saber lo feliz que soy; pero lo suficiente joven para querer seguir siempre creciendo.