viernes

La canción cíclica de los tiempos

Quisieron maniatarnos, destruir cada opinión y ahogar cada pensamiento. Intentaron que la represión física fuese miedo y que el miedo inhibiera nuestra psique. Procuraron los medios para torturarnos cuerpo y alma, para no querer más libertad. Nos metieron el miedo en el cuerpo, nos hablaron de guerras pasadas y amenazaron con guerras futuras, de bandos e ideologías radicales. De centinelas y colorados enemigos. Demonizaron libros, teatros y filmes; pero nos hicieron partícipes de la mayor puesta en escena de la historia reciente.

Han cerrado bocas con sueños materiales, han tapado miserias morales con abundancia efímera. Hemos tragado todos, con indigestión posterior para muchos. Hemos creído romper moldes, hemos pensado que éramos libres, nos hemos expresado sin ninguna censura cultural. Todo se ha podido decir, todo se ha podido reivindicar. No nos hemos dado cuenta que la única censura era la económica, que si nos han dejado, es porque ellos han ganado.

Tienen razones para preocuparse, quieren que sigamos el guión, que vivamos libres y gastemos. Desean que nos identifiquemos con una cultura “subversiva”, que seamos indie como protesta. Cuando indie no es independiente sino individualista. Quieren individualistas, que no importe el resto, pretenden que olvidemos de donde venimos para crearnos la ilusión de que sabemos a donde vamos. Se les rompe el plan, pero siempre tienen modo de ir hacia adelante. Se quebrantan libertades colectivas, pero se protegen previo pago aquellas individuales. Cada uno en su burbuja, que consuma, da igual el mensaje. No es la cultura, sino la finanza la que censura.

Se darán cuenta de que no funcionará, de que siempre habrá disidencias. Pretenderán ajustar todo mediante presión social, esa gigante fagocitadora de anhelos y aspiraciones. Inventarán peligros, recordarán el pasado, sabrán que con su crisis camuflada de estafa (o viceversa) ya pagaron, ya ganaron, ya engañaron, ya colonizaron. Volverá el terror, nos meterán el miedo en el cuerpo, nos hablarán de guerras pasadas y amenazarán con guerras futuras, de bandos e ideologías radicales. De centinelas que tendrán derecho a detener o matar con la legitimidad porque ésos que mueren serán los terroristas. Demonizarán a los de siempre, prohibirán ser libres con instrumentos de comunicación, nos harán tener miedo de nosotros mismos y no de ellos.

Les gustaría que no lo supiéramos. Que aceptáramos sin más pesquisas. Quisieran que no sospechásemos lo que nos viene encima y que fuésemos fieles a la historia que han creado, a su historia. Sería perfecto si no nos percatáramos de que la histeria colectiva se transforma en historia colectiva (o viceversa). Quisieran que permaneciéramos en nuestras burbujas de individualismo hedonista, que no nos arriesgáramos a perder todo para ganar libertad, que la sociedad durmiera, canalizar nuestros miedos, nuestro terror. Que nadie hablara de terrorismo de estado

Eso querían, eso han querido, eso querrán, eso quisieran. Por eso, lucha, infórmate, movilízate, fluye, únete, aprende, sé libre, de verdad: vive


miércoles

Belleza y guerra

Belleza, amo la belleza de la normalidad. Normalidad entendida como cotidiana, no como banal. Donde otros pasan de largo, yo me entretengo y veo luces de maravillosa y ordinaria belleza. Momentos preciosos de instantes que no acaban, porque el recuerdo los mantiene vivos. El detalle es detalle y no la clave que sólo a ojos del observador obcecado parece. No existe excusa para justificar una visión obtusa, no se puede respetar, no es posible. El hombre que va contra el hombre, va contra toda forma de respeto, y por consiguiente, de la belleza en sentido pleno.

Guerra sobre guerra la historia se repite. No hay guerra buena ni necesaria. No se puede hacer guerra por la paz. No se puede dignificar un asesinato, a nadie se le ocurriría; entonces, por qué un asesinato de masas debería ser algo digno. No se gana una guerra porque no es un juego, no existen héroes sólo asesinos a sueldo; ni trofeos de guerra sólo conciencias manchadas de sangre, de crimen, de horror, de la falta absoluta de piedad, de humanidad y cerrando el círculo, de respeto.

No existe espacio, ni físico ni mental, para resguardar todo el miedo generado, todo el odio que están alimentando, sin dar posibilidad a una legítima defensa; no asegurará nada más que penurias, hambrunas, venganza y atrocidades. Una vez alguien dijo que quien no protesta de frente a las injusticias, automáticamente pasa al bando opresor. Es cierto, se peca por acción y omisión. El colonialismo no acabó nunca. Europa abrió el camino, América lo sufrió en sus propias venas, sangrantes como nos recuerda Galeano, y continua en Medio Oriente. La espiral de violencia no para. Hablo de Israel pero también de las miles de guerras silenciosas en el mundo.

El exceso de ruido ensordece, como siempre los extremos se tocan paradójicamente. La atención mediática elige el pan de cada día, la indignación de cada día, al más puro estilo del Minuto de Odio Orwelliano. Hablo de Nigeria, Centroafrica o Tailandia, pero también de Ucrania, Siria o Libia. También de estados convertidos en campos de trabajo "legales" con nuestra tácita connivencia , con ciudadanos sometidos, en las regiones del Sudeste asiático, este de Europa y China.

Empecé hablando de belleza y el discurso parece haber derivado hacia todo lo contrario. Precisamente ese es el valor de apreciar la belleza de la pequeñas cosas, en un mundo con grandes monstruosidades, lo que hace la vida todavía merecedora de ser vivida. Quizás la unica evolución humana respecto al valle de lágrimas que representaba el vivir en plena Edad Media.

martes

Mi primera reflexión sobre Podemos. Una pausa dentro de la pausa.

Me tomé un descanso de la realidad, abstrayéndome en la felicidad del momento presente. Hace meses que sólo escribo sobre ella, sobre ellas; al fin y al cabo, sobre nosotros. Pero hoy he sentido la pulsión de la actualidad, la necesidad de articular una posición, de argumentar una opinión, de desarrollar un pensamiento lógico. Una pausa dentro de la pausa.

Así pues, tras meses (incluso diría años) hablando exclusivamente de economía (crisis, EREs, corrupción, recortes, rescates, desahucios...) parece ser que hemos topado con la política, en dos tiempos: primero con la manifestación de la desafección ciudadana frente al bipartidismo y en segundo lugar con el ascenso en la opinión publica de la valoración de la formación política de Podemos.

No es ninguna novedad su irrupción abrupta en la realidad política del país, tanto que da la sensación que vaya a saltar por los aires en algún momento; no voy a entrar a comentar sondeos y estudios sobre intención de voto varios, que no son más que eso: confabulaciones, vacilantes predicciones de futuros hipotéticos. Me voy a basar en Podemos en sí, lo que proponen y por qué les atacan.

De entrada, como firme defensor del respeto de los derechos humanos y del partido que mejor los represente, Podemos casa más con el concepto de democracia y respeto al ciudadano que cualquier partido existente (y con posibilidades de llegar al gobierno), me refiero a derechos como la vivienda digna, la educacion y sanidad mínimas (que como he dicho más de una vez, no tienen porque ser rentables económicamente, lo son socialmente), el abastecimiento eléctrico o las ayudas a la dependencia, por citar algunas áreas.

No obstante, creo que lo que propone Podemos sólo es posible si cambiamos nuestro comportamiento hacia la política, y me explico. Somos un país que protesta y se manifiesta cuando tocan su bolsillo o los intereses de su familia; en ese momento clamamos por una solución. Clamamos, pero ¿a quién?. Exigimos cambios a otros, queremos una solución que, independientemente de que la sepamos o no, debe adoptar otro bajo el nuestro consentimiento. Tras la cual, volveremos a nuestra zona de confort y pasividad activista. Lo que propone Podemos choca frontalmente con ésto y es el primer obstáculo que deberán saltar, incluso con sus propios votantes.

Podemos propone participación, lo más directa posible. Por tanto, una política activa; algo a lo que no estamos acostumbrados. Lo observé con mis propios ojos durante el 15M. Muchos eran los manifestantes en cada convocatoria, pero realmente pocos participaban en todas las asambleas o hacían oír su voz en alguna. Esto me dejaba la amarga sensación de que algo nos faltaba, de que aquellos foros siempre reunían a los mismos, de que sólo una minoría opinaba, de que, en el fondo queremos cambios pero no llevarlos a cabo, al menos no personalmente.

Un segundo peligro para la formación, a menudo personalizada erróneamente en la figura de Pablo Iglesias, es magnificar demasiado la participacion ciudadana a través de internet o identificarlo directamente con la democracia, algo que no es cierto. El acceso a internet no está en las manos de toda la población por razones obvias y como todo instrumento no es un fin en sí mismo sino un medio, por lo cual depende de como venga usado.
Siempre según mi opinión, se debería evitar al máximo cualquier parecido con la formación de Grillo y su Movimiento 5 Stelle. Podemos se debe plantear qué hacer en caso de no obtener mayoría absoluta en unas hipotéticas elecciones, si se pactaría o no, con quién, a qué precio... De no ser así, se corre el riesgo del inmovilismo politico que ya protagonizó Italia hace dos años debido a la negativa a pactar con otros partidos del movimiento del cómico italiano (entre otras razones que forman parte del sistema italiano por antonomasia).

Por fortuna, la posición del movimiento español parece alejarse de los planteamientos cínicos y antieuropeístas de Grillo. Mientras los segundos sólo prometían literalmente mandar toda la casta a casa, Podemos no pretende romper con todo y ofrece soluciones, cuya factibilidad depende de nuestro grado como ciudadanos en el proceso de cambio de nuestra percepción de participación ciudadana. 

Respecto a las críticas de algunos medios convencionales, obseletamente anquilosadas, no es cierto que no se sepa que quieren hacer, basta con leer su programa. Es más, creo que es el partido que más información sobre lo que quieren hacer declara. Háganse la misma pregunta sobre PP o PSOE, exijan esas respuestas. Sobre lo del modelo Venezuela o iberoamericano que importaría Iglesias y que provocaría el derrumbe de España: Me resulta absurdo. Más teniendo en cuenta que nuestra "democracia" actual se cimienta sobre una valla con cuchillas en África, venta de armas a Arabia Saudí, fosas comunes de crímenes no investigados o acuerdos comerciales con países africanos dictatoriales, cuando no gobernados por auténticos genocidas. Todo ello dejando de un lado la perpetuación de una monarquía hereditaria de lo más feudal o el desconocimiento sobre el sistema político boliviarano.

En conclusión, Podemos es una posibilidad, no desconocida, pero sí por descubrir en la práctica. Supone un cambio que, asumámoslo, no todos querrán hacer por lo que nunca podrá llegar a cumplir el ideal democrático; pero al menos se acerca un poco más a éste que los partidos actuales.

Personalmente, no puedo asegurar que Podemos sea la solución a nuestros problemas pero, al menos, no forman parte de la causa; algo que no pueden decir PP, PSOE, IU y compañía.

sábado

Anotaciones de un peculiar agosto

No, yo no escribo por escribir; al igual que no me gusta hablar por hablar. Puedo no tener nada que decir y sí mucho que contar. Que no me apetece describir, que no busco destacar. Que cada letra me libera y quien lea me da igual. Que no es falsa modestia, que se llama libertad.

Que no voy de bohemio, ni iluminado. Tampoco de persona súper creativa ni idealista esclavo. Que cada viaje en tren es una ventana por abrir y yo elijo y la abro. Que tengo mucho que escribir y tengo un cuaderno a mi lado.

Que no escribo por escribir ni necesito vivir atado, a la tinta sobre un papel que en cada inspiración machaco. Que escribo pensando en mí y en los que están a mi lado. Poco más que decir, mi mundo sigue en perpetuo cambio. Finales por decidir y borbotón de tinta en mis manos.

Que yo no escribo para vivir pero la vida brota en cada párrafo.

viernes

Nerea

Nadie, absolutamente nadie, sin ninguna clase de excepción ha podido elegir donde nació; ni dónde ni cuándo. La vida es un conglomerado de circunstancias cuyas interconexiones se activan y desactivan siguiendo criterios que escapan a nuestra razón. Y aun así, no obstante la patente arbitrariedad, existen grandes posibilidades de ser feliz en la vida. Tampoco eliges quien te pare, y su descubrimiento puede ser la primera gran alegría que forme parte de tu vida. Una madre, una buena madre siempre está ahí. Ella no es sin ti como tú nunca fuiste ni serías sin ella; porque formáis parte de un mismo alma. Sus sonrisas son tus progresos, sus enfados tu única forma de crecer, su apoyo tu razón de ser y tu vida, su vida. Luchadora y soñadora, realista y emprendedora, valiente y comprensiva. Así es mi madre: la sonrisa más bonita de Andalucía.

Es cierto, además, que no hay madre sin padre. La vida es también binomio (norte-sur, positivo-negativo...) Un padre enseña más por lo que calla que por lo que dice, si sus palabras son sabias y claras, aún más elocuentes son sus actos. Sus consejos son tu camino y sus ánimos tu único combustible para poder recorrerlo. Es un rol difícil, "competir" con la conexión natural entre una madre y un hijo no es fácil; es por eso que es tan valioso cuando lo consigue. No sé cuáles son las cualidades que hacen a uno un buen padre, me basta y sobra con ser la mitad de bueno que el mío. Donde la enseñanza de una vida sencilla toca el corazón, desde la naturalidad de lo simple hasta la complejidad, no menos natural, de superar lo adverso. Sin barreras, sin problemas, sin penas, sin lamentaciones; con tanto apoyo, tanto amor, mayor admiración. Tus pasos son de gigante; tu fuerza de voluntad, aplastante, valentía y valores claros , humor a raudales y seriedad cuando es precisado. Mi padre. No sólo le quiero, sino que es mi máximo modelo.

Realmente, la personalidad propia no se forma sin la confrontación ajena. Y yo no estaba solo. Existía un ángel de cinco años que me vio nacer, crecer, reír, correr, caer; sin dejar de enseñarme a jugar, leer, escribir, cantar, imaginar, al fin y al cabo: vivir. Si ya es una suerte tener unos buenos padres, sólo la mayor de las fortunas te hace caer del cielo una hermana así. Sonrisas compartidas y complicidad infinita. Distancias temporales y espaciales que se desvanecen en un instante bajo el calor de un abrazo. Canciones compartidas en momentos bajos y momentos grandiosos con su apoyo incondicional. Tres cuartos de mi feliz infancia los debo a ella. Profesional y sensible, incansable y perseverante; sincera y dulce, alegre e inteligente. Grande, y no sólo por edad. Es mi orgullo más sincero, la persona de la que más presumo, una estrella que brilla incansable y cuya luz es contagiosa. Esa es mi hermana.

Ella. ¿Qué decir de ella? Sabes que el amor llega a tu vida cuando lo hace de puntillas, sin avisar. Ni tan siquiera resuenan en tu cabeza los acelerados latidos de tu corazón en cada cruce de miradas. Es imposible darse cuenta hasta el momento en que echas la vista atrás sin que nadie te lo pida y te das cuenta de que tu vida anterior sin ella, eso no, no era vida. Que todo parece haber empezado con ella, que no sabes como has podido estar tanto tiempo sin conocerla, que cada beso es una invitación al siguiente y cada abrazo un segundo de eternidad que os envuelve y engalana. Que es un milagro que vuestros caminos se cruzaran y hubiera sido una maldición de no ocurrir así. En un periodo en que creías vivir un sueño, aun quedaba lo mejor por llegar. Abril será siempre mi mes preferido y el 2012 un año especial. Toda, repito, toda mi vida quiero todo solo contigo; eres lo mejor que me ha pasado y pasará. Somos lo que seremos sin saber lo que hemos sido. Mi niña fiorentina, el amor de mi vida, la sonrisa más bonita. Eres tú Claudia, mi preciosa flor de primavera.

Ahora vuelvo al presente, que como futuro se nos presenta. No existes como tal y por ti daría ya mi vida entera, te imagino y sueño tanto que me parece haberte ya tenido entre mis brazos. Mes a mes creces, junto a nuestro amor e ilusión. Espero y te deseo esa suerte, la mía, y que puedas agradecer por existir a todo el que te rodea algún día. Todavía no te he visto y ya sé que eres lo que más quiero en este mundo, no hay persona a la que quiera cuidar más, ni más vida que nuestra vida. Tampoco más camino que el nuestro; nosotros te acompañamos y tú, tú serás la gran protagonista. Octubre y noviembre de 2014 también serán meses para siempre especiales, como especial tú eres para mí, mi vida.

Nerea.

jueves

Pataleo mundial por Brasil 2014

Hoy empieza el Mundial de Brasil. "Por fin" dirán algunos; "a pesar de todo", el resto. Y es que al igual que serán necesarias acrobáticas evasivas de otro mundo para evitar zambullirse en conversaciones monotemáticas en lo que queda de mes; son harto conocidos los problemas (por llamarlo de algún modo sintético y a riesgo de ser eufemístico) con la organización de dicho evento.

Dinero público derrochado, represión de las protestas e incluso voces que hablan de brigadas especiales cuya misión es diezmar la población que "da mala imagen del país". ¿Les resulta familiar, aunque sea remotamente al concepto marca España y un reportaje fotográfico del New York Times? A Rajoy tampoco. Volviendo al país carioca y teniendo en cuenta su nivel generalizado de corrupción, arraigado en sus brazos político, ejecutivo, policial y judicial, no era difícil prever esta situación.

Está claro que todo lo anterior ya es suficiente para generar repulsión hacia tal evento, pero hay dos factores más que acentúan dicho sentimiento: el silencio cómplice del resto y la democracia falazmente definida. Silencio cómplice de todos y cada uno de los estamentos sociales de los países "democráticos" que son espectadores de este esperpento. Democracia, a su vez, definida de manera falaz. Presentando el mundial de fútbol como una inversión, como algo querido por todos, porque el fútbol forma parte del imaginario colectivo de los brasileños. Algo que, no obstante pueda ser una premisa válida, no es suficiente para concluir en un costoso evento del género. Y menos a todo coste.

La idea falaz de democracia nos propicia la noción del progreso continuo como constante, una utopía mucho mayor que la paz mundial, mantenida como promesa por economistas de todo el mundo. Un evento de esas características hará aumentar la inversión extranjera, revalorizará muchas zonas residenciales, colocará a Brasil como referente turístico y además, sobretodo si su selección gana (algo muy probable), mejorará el estado de humor de su población. Como os decía, utopía pura y dura, que no por generalizada cobra verosimilitud.

El ávido lector se preguntará solo una cosa ¿cómo puede ser sostenible esta situación? Pues efectivamente no lo es. Pero la censura (que se llame "marca España" o "marca Brasil" es lo mismo) "democrática" o moralmente aceptada por todos lo hará menos visible. En España nos sucedía algo parecido con las Olimpiadas de Madrid y sobre todo con otro mastodóntico proyecto que presuntamente nos debía dar un poco de ese progreso del que hablaba anteriormente. Obviamente hablo de Eurovegas.

Lo sé, un mundial es un mundial y el fútbol goza aún de esa burbuja protectora que permite aplaudir al Messi de turno, aunque haya defraudado millones a Hacienda. Pero la indignación está creciendo. Muchos hablan de boicot, de no ver el Mundial, apagar la tele para no ser entretenido con un espectáculo en cuya trastienda se entremezclan atrocidades que ni siquiera respetan la Declaración de Derechos Humanos de la ONU.

Siendo abogado del diablo, en este caso de la FIFA, debo decir que esta última es una empresa privada, y como tal mira por su beneficio económico como único y último fin. Que elija Brasil y gane tanto dinero en un país en vías de desarrollo es una elección que difícilmente puede ser calificada ilegal (la legitimidad del asunto dependerá de cada uno), el problema sucede cuando gobiernos de todo el mundo abrazan una empresa privada como la FIFA, usando cualquier recurso (lícito o no) para llamar su atención. Digamos que en la FIFA no son ni santos ni ingenuos, pero que son los poderes políticos de cada país los que deciden pasar por el aro.

Volviendo al tema del boicot, entiendo a aquel que no quiera ver los partidos televisados del Mundial por razones morales, aunque poco ayude a arreglar lo sucedido. Aunque, si de verdad se quiere boicotear dicho evento y hacerse notar, hay que usar el único idioma que los corruptos conocen y de cuya carestía adolecen en mayor grado: en términos económicos. Como toda persona que sepa algo de publicidad sabrá, el hecho de que tú y millones como tú, no vean un evento deportivo poca influencia tiene en términos de pérdida económica para la FIFA y sus patrocinadores. Los espacios publicitarios disponibles desde el primer partido hasta la final del campeonato ya han sido vendidos y pagados desde hace tiempo, independientemente del famoso share.

Buscar todos y cada uno de los patrocinadores y sponsor (algo muy fácil de encontrar por Internet) del evento y decidir no comprar ningún producto fabricado por los mismos sí supondría una protesta real y tangible para los mismos.

Sin embargo, es aquí donde la constancia nos suele fallar, de otra manera no seguirían existiendo trabajadores explotados en Bangladesh para marcas como H&M, Benetton o Primark (recuerde el lector el caso del Rana Plaza) o esclavizados en las fábricas de componentes Apple deslocalizadas por toda China.

miércoles

Italia puede servir de ejemplo para Podemos. Como ejemplo a no seguir.

Mantengo firme mi convicción del anterior post: la democracia, como tal, es (y está condenada a ser) un ideal inalcanzable. No es algo negativo, al menos nos sirve de guía, como horizonte, donde un paso más es siempre un paso menos. Las elecciones europeas pasaron y Podemos fue una de las grandes sorpresas, no así la desafección de la ciudadanía por los grandes partidos.

En toda Europa, desde Alemania, Grecia, Francia e Inglaterra, pasando por Dinamarca e Irlanda, se ha castigado a los grandes partidos y se ha protestado contra el bipartidismo. La cosa que hace a España especial respecto al resto (con la posible excepción de Irlanda) es que esos votos no han ido a partidos ultranacionalistas de tendencia fascista ni a partidos escépticos con la causa Europea. Y esto es algo positivo.

Las propuestas de Podemos parecen demasiado buenas para ser verdad, o al menos, para ser llevadas a la práctica. Acusaciones y defensas aparte, todo nuevo movimiento tiene el peligro de ser erróneamente autodefinido y/o percibido por el resto. Veamos el ejemplo de Italia. Renzi ha hecho un milagro con su partido de centroizquierda: hundir a Berlusconi, pero lo ha hecho a base de populismos y políticas que recuerdan mucho a las adoptadas en su tiempo por il Cavaliere (como lo llaman aquí).

La segunda fuerza del país, aunque ya desinflada, es el Movimiento Cinquestelle (Cinco Estrellas) de Beppe Grillo. Y es aquí donde empiezan los peligros que aguardan a todo nuevo movimiento político. El partido de Grillo prometía de todo,  igualdad y echar a la vieja casta política; en la práctica se han demostrado un partido totalmente vertical: se debe cumplir lo que diga el líder sino se va fuera y demagógico, decir estar en contra de todo, cerrarse al diálogo para no ofrecer ninguna alternativa.

Sinceramente, espero que no suceda nada parecido al partido Podemos en torno a la figura de Pablo Iglesias. Lo que sí es de temer es que la popularidad de su partido haya bajado estrepitosamente en las próximas generales, fagocitado por un sistema que no quiere alternativas, y menos si afrentan al verdadero poder económico.

España es un país admirado fuera de sus fronteras (en concreto en Italia admiran nuestro período con Zapatero) porque ha sido la última dictadura occidental pero en muy pocos años, ha sabido modernizarse estructural y mentalmente de una manera excepcional. Se puede decir que hemos quemado muchas etapas. Pero Italia que nos lleva unos 20 años de democracia de ventaja y cuya manera de ver las cosas es parecida a la nuestra, nos puede servir como referente al momento que estamos pasando o a lo que pasará en poco tiempo.

Visión, la de Italia, crítica hacia la monarquía como algo anacrónico. Su monarquía abandonó el país en el momento en que los nazis empezaron a invadirlo, y con un referéndum se prohibió su regreso. En España deberíamos tener la oportunidad de votar por nuestra forma de gobierno, rebasar clichés obsoletos como "fachas contra rojos", o la absurda dicotomía monarquía dictatorial versus república comunista, os aseguro que en esta percepción "roja" de la república también somos únicos en Europa.

Hemos crecido demasiado rápido para darnos cuenta de las enseñanzas del camino, sólo nos preocupaba obtener frutos, cerrar heridas con celeridad y mirar hacia un futuro difuso, pero esperanzador. Ahora tenemos frente a nosotros el abismo de sufrir un efecto acordeón que comprima con fuerza todo lo que, con mayor esfuerzo si cabe, se ha avanzado. Podemos puede poner su granito de arena en todo esto, siempre y cuando no caiga en los errores tan patrios como los descritos o tan de moda como los que observo cada día en Italia con los populistas del Movimiento Cinco Estrellas.

domingo

Cuando la participación no es el problema, o no el más significativo. Sobre las elecciones europeas 2014.

Del día de reflexión al día de la participación. Será el dato acuciante con el que abran cada informativo, el descenso de los votante dentro de la horquilla convocada, la desafección hacia la política, con ciudadanos con instintos parricidas para con la democracia. Pasando por alto el alto número de ciudadanos que se encuentran fuera de su sede electoral (y no sólo fuera de España, sino también de su ciudad) a los que mediante barreras burocráticas no se les permite votar, la participación no es el problema; sino el concepto que compartimos de democracia.

No me considero de ninguna opción política, sí filántropo con criterios, pero mi opinión hacia la democracia y su malograda salud, temas ya tratados desde el Times hasta The Economist pasando por círculos de opinión de todo el mundo donde la espiral del silencio ha dejado de imperar, es bastante radical,en su sentido más etimológico. No existe la democracia y probablemente, tal cosa nunca existió, forma parte de la utopía ideológica humana.

Desde su platónico paradigma en Grecia (que recuerdo era una sociedad esclavista y clasista) hasta nuestros días, la palabra democracia ha sido siempre una idea, un objetivo o un concepto, nunca una realidad. Es democracia cuando se permiten ciertas libertades, ciertos derechos y muy determinadas formas de participación ciudadano, dentro de un marco de lo políticamente correcto, en resumen, es democracia comparada con la tiranía, la oligarquía, la dictadura o el gobierno de guerrilla militar. Pero no es el gobierno del pueblo, nunca lo ha sido.

En plena crisis de valores, económicos y sociales, no nos coge de sorpresa que nuestro egoísmo más animal e instintivo saque a pasear sus feroces garras; corrupción y explotación son solo dos arañazos más dentro del entramado que forman los oscuros sótanos de nuestra esencia. No se puede mejorar la democracia cuando el ser humano está en plena denigración. La democracia está más enferma que nunca, el ideal de democracia, porque en la práctica no existe.

Veamos un particular más, la guerra ucraniana actual (y sí, es una guerra civil aunque no se quiera decir). Rusia impera con total impunidad, ese adalid democrático que son las Naciones Unidas impone sanciones muy duras para frenarlo (perdón por el exceso de sarcasmo). Sanciones que Rusia puede impugnar en todo momento, o como se dice en la jerga, vetar. Básicamente, no acatar el castigo internacional por invadir otro país, con la pueril justificación de no querer hacerlo. Y esto sucede en la era de la democracia.

Pero no hace falta ir a los extremos, ni demonizar aun más al ex KGB. Una cosa tan socialmente aceptada como el G8, me resulta la cosa más aberrante en cuanto a justicia social y democracia. ¿Qué sentido tiene que un conjunto de países decida las reglas del juego? ¿Qué tiene de democrático? No obstante a todos resulta natural dicha jerarquía.

Hoy son las elecciones al parlamento europeo. La fiesta de la democracia continental. Pero la población no elegirá al próximo presidente del Consejo, solo dará su opinión. Serán el conjunto de jefes de Estado quien decidan, sin estar obligados a acatar la decisión del pueblo, quien gobernará dicho organismo. Menos mal que vivimos en democracia...