Son patrones que se cumplen en algún lugar del inconsciente. Delimitando la experiencia del yo, maniabrando la percepción de lo presente. Sempiternos e insistentes, son patrones temporales y como tales, se desvanecen. Pero sus rescoldos se reactivan sin previo aviso y, así, pues viven para siempre.
viernes
Patrones sin barco
Hay patrones que se repiten y repercuten en quien los vive, aun anónimos, sin que nadie los detecte, sin que el cuerpo los refleje o la mente los proyecte. Son patrónes abstractos que nadie ve, pero todos sienten. Son conductas dúctiles, variables, a veces condescendientes. Es el alma de algún fuego y la arena que cubre posteriormente la hoguera consecuente; volviéndose ceniza todo. Mas toda ceniza con el viento vuelve.
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