Para comenzar, el riesgo sismológico y por tanto las probabilidades de predecir un terremoto son bastante limitadas,en su mayor parte. O lo que es lo mismo, es imposible predecirlo con exactitud y/o saber su alcance o intensidad antes de que suceda. Por mucha información que tuvieran estos científicos, y suponiendo que la dieran incompleta por razones de no crear alarma social u otras, aun así, no sabría si llegar tan lejos como a esta condena.
Murió mucha gente, cierto; pero no seamos demagogos. Esas muertes derivan de una catástrofe natural, y como tal, no es responsabilidad de nadie. Si algo se les puede achacar, es no haber realizado bien sus previsiones, algo que creo que por el camino civil y con suspensión total de empleo y sueldo estaría más que castigado. La cárcel me parece algo excesivo.
Sin embargo, pongámonos en la piel de la gente que defiende dicho veredicto, tomémoslo como una especie de negligencia, cuyas consecuencias provocaron el fallecimiento de mucha gente, como en el ámbito médico; convirtiendo a estos científicos en responsables indirectos. Entonces, me permito hacer un símil con otro ente más que conocido: las agencias de calificación. Ya sea S&P o Moody's o cualquier otra, ninguna de ellas supo o quiso comunicar sus predicciones acerca de la caída del sistema económico mundial, y ahora continua a especular con las deudas de países, provocando recortes sociales y una ola de suicidios debido al incremento de la pobreza, sobre todo en el sur de Europa. ¿No sería esto también punible bajo el mismo criterio? Pero aun hay más, estas agencias, ni siquiera son independientes como lo puede ser un científico. Esto es, su personal también puede especular, comprar y vender acciones sin ningún problema legal (y visto está que tampoco moral). Son juez y parte. Pueden calificar de bono basura o triple A, conforme a sus intereses, especulando con países y provocando consecuencias para sus habitantes de carácter funesto.
Según este criterio, son responsables indirectamente de esta precariedad, cuando valoraban muy alto a países como España, sabiendo que ningún banco tenía las cuentas saneadas y continuaban a conceder hipotecas subprime.
En mi opinión, en el caso de las agencias de calificación sus errores son tan punibles como los de los científicos italianos, con la salvedad es que un terremoto lo origina la naturaleza y no así, el sistema especulativo neoliberal. Aun así, me parecería excesiva la pena de cárcel en un caso y en el otro. Pero es sólo una comparación y planteamiento personal, aunque cuando se trata de justicia debería ser comparable, porque todos los seres humanos debemos ser iguales ante la ley; o eso nos hicieron creer...
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