¿Y qué es éxito absoluto? ¿Vivir feliz? O simplemente vivir.¿El hoy, el ahora, ser consciente de dónde, cómo y con quién estoy? Puede ser, se acerca más al éxito vital.
Éxito y fracaso son interdependientes como la luz que ilumina los cuerpos y la sombra que de ellos se proyecta. El éxito no es la ausencia de fracaso, sino la convivencia con el mismo. La sensación de fracasar mejor, tanto que nadie lo definiría fracaso sino éxito relativo.
¿Es una familia, una buena casa, un buen trabajo...éxito? Puede ser y todo reconduce a un hogar. Nunca tendrás éxito si no tienes un hogar al que volver. Puede que tengas éxito relativo, pero nunca absoluto.
Pienso en todo esto, mientras un grupo de chavales con guitarra y cajón flamenco me saca de mi abstracción. Cantan Rino Gaetano con todo el alma, sin complejos, por el mero placer de hacerlo. Y pienso: eso, eso es seguramente felicidad genuina. Y muy probablemente, una pequeña ración palpable de la noción de éxito, sin ambajes, sin espacio, ni tiempo. El éxito se define sólo, mientras el resto busca ocuparse el tiempo, comparándose con el mundo externo. Cometiendo el error de huir del aburrimiento.