Estamos todos en peligro de muerte, al acostarnos nos preguntamos si nos levantaremos por la mañana; o por el contrario, un fatídico misil se nos llevará la vida. Somos, yo y todos los niños iraquíes, niños de la guerra. Nos levantamos y hemos de cargar con robustas armas, y matar a personas tan o más atemorizadas que nosotros.
A veces me pregunto, ¿qué culpa tengo yo? Pero los líderes políticos me obligan a defender mi territorio matando a gente. Es irónico, debemos salvar nuestras vidas, quitándosela a otras personas.
A mí no me importan los motivos políticos de la guerra que está ya sobre nosotros, lo que me interesa es que esto se acabe ya. No sé lo que es vivir tranquilo, ni tampoco lo que es comer cada día y tener verdadera infancia; sólo sé que soy un niño de la guerra, para la guerra y que morirá, como otros muchos, en la guerra. Sólo pido PAZ.
David Carmona López
2º ESO
(Ésta es la trascripción exacta de una redacción que escribí allá por 2003, con trece años, en clase de lengua teniendo una hora de tiempo y temática libre. Que decidiera esa temática con esa edad me sorprende todavía hoy. Que el texto pueda referirse a hoy día o que me siga llegando al corazón ya con 26 años, me maravilla aún más. Es la primera vez que lo paso a ordenador, fui finalista en el concurso de redacción de una famosa marca de refrescos gracias a él)
No hay comentarios:
Publicar un comentario