El talento, dicen que es
algo que se tiene o no se tiene. Se puede cultivar, aunque con esta
afirmación en realidad se habla de perfeccionar, al menos este
término me parece mas correcto. Por tanto, el talento es algo
innato.
Desde que somos niños
todos nos enfrentamos a situaciones en las que el mayor o menor grado
de talento nos hace salir mejor o peor parados, como ocurre en el
mundo animal, la diferencia es que en ese contexto lo llamamos
instinto.
Sin embargo, no creo que
pueda servir tener talento, cuando no se tiene una estrategia madre
que le dé un poco de sentido, me refiero a coherencia o en el peor
de los casos a cohesión. Solo así, podremos establecer un sistema
de objetivos, sistema porque sus elementos estarán en continua
relación y todo parecerá una feliz ruta de casualidades y en parte,
esto será lo cierto.
No creo que sea lo
apropiado ahora mismo pensar si el hombre es bueno o no por
naturaleza, su egoísmo innato u otros temas mas propios de un
filosofo que de alguien que trabaja en publicidad y que comenzó este
texto reflexionando acerca del talento.
Creo que esto es un
inicio, bienvenido a mi espacio de pensamientos libres. Aquí y
ahora, no existe ningún tipo de criba como un brainstorming textual
controlado, esto, como otras tantas cosas debió comenzar hace ya un
tiempo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario