martes

Reflexiones de un martes trece cualquiera

Miedofobia, término que probablemente no exista, pero es el miedo a tener miedo, algo que todos en mayor o menor medida poseemos de manera innata. El miedo es una de las mejores maneras (por efectiva, no por ética) de manejar una persona o colectivo, véase como ejemplo lo que hacen algunos gobiernos buscando un enemigo ya sea real, o tan imaginario o al menos abstracto como lo es el “clima de desconfianza”. Hoy es un día en el que los mas supersticiosos temen a la mala suerte, no creo que haga falta decir mi posición de indiferencia hacia esas supercherías, siendo la indiferencia el máximo grado de no creencia hacia el fenómeno.

Me sirve todo esto como introducción al tema de la suerte. Mucho se habla de la suerte, la fortuna, el azar, la casualidad, la serendípia...Como algo mágico, algo que llega, siendo un sujeto pasivo aun sin hacer nada para merecerla, e incluso en ocasiones como una especie de don que solo algunos poseen. Afirmaciones que para mi son algo totalmente falso o al menos falaz, esto suele suceder porque quienes miran de esta manera ya tienen una visión sesgada de la realidad de por sí, en cierta manera sienten que la vida no les sonríe, aunque sean ellos los que no hacen el acto de sonreír..

Con esto quiero decir, que la suerte no viene, la suerte se busca y si se llama suerte y no “método para lograr objetivos” es porque hay algo de azar no en ella pero si en las circunstancias que la rodean, no se sabe donde ni como se va encontrar pero el sujeto es el agente activo, es quien la busca con su actitud. Solamente con tener un pensamiento positivo, dinámico y una fuerte capacidad de adaptación a las situaciones a las que nos enfrenta la vida, ya se está en el camino de encontrarla. Muy importante es también saber valorarla, hay gente que realmente la tiene y no la valora, la pierde, y es que el ser humano tiende a inventarse los problemas si realmente no tiene nada con lo que ocupar su cabeza. Pensar positivamente, como digo, es una premisa necesaria aunque no suficiente, no me refiero al optimismo desmesurado y descontextualizado de la realidad, me refiero a sacar provecho de cada momento vivido, sea bueno o malo, y saber escuchar para sacar jugo de las experiencias conocidas en segundo grado, ni mas ni menos. A partir de ahí cada uno puede buscar su método, plantearse objetivos o no a corto o largo plazo, decidir donde o en quien apoyarse o incluso creer en supersticiones si ello le hace permanecer activo en este camino. Probablemente, esa gente con suerte que ha nacido con “una flor en el culo” no sea nadie especial, simplemente es alguien que supo leer la oportunidad que una gran mayoría tuvo delante, que supo ir mas allá, que interpretó de una manera positiva para si misma, una misma situación que envolvía un colectivo mayor, en definitiva: que supo ver en presente lo que para muchos solo podría ser un futuro o incluso condicional, y solo si la suerte les tocara...

No hay comentarios:

Publicar un comentario