miércoles

La atracción hacia lo deshonesto como naturaleza humana

"Si es que los buenos no vamos a ningún lado", me decía, no sin cierta resignación, un conocido mío hace un tiempo. Y es que "de bueno te toman por tonto y ni siquiera te tienen en cuenta". Son expresiones escuchadas y repetidas hasta la saciedad, hasta el punto de resultar obvias. Pero quizás (y solo quizás), la base de este fenómeno, merezca una mayor profundización sociológica para ver en qué radica, o al menos, que se hable de ello.

Friendzone: término actual usado para definir lo que en España se suele llamar popularmente como Pagafantas. Que se hace eco a como, sobre todo, las mujeres tienen alguien que le quiere y es buena persona y lo convierte en su amigo, mientras se va con los peores y encima se queja de que no existen hombres buenos. Es algo totalmente coloquial y banal, soy consciente; no obstante, puede tener su conexión con lo expuesto en el anterior párrafo. Porque nos gusta y atrae lo malo, no solo por prohibido o según que conductas morales y/o religiosas, sino en su sentido mas amplio. 

Los profesores y docentes, siempre recordarán más y con un cariño especial, al gamberro que les daba que hacer, que al "niño bueno". Es, este el sentido en que nos atrae. El ser humano muestra gran simpatía por los actores principales de historias de superación o de evolución personal, quizás por basar nuestra educación en las historias con moraleja (o no). Los padres suelen tener también más estima al niño gamberro que al responsable, como una muestra mas de lo que digo. En definitiva, parece que el ser humano valora mas a la persona que es mala o incorrecta, se equivoca aún siendo consciente de ello, pero luego sabe restaurarse; que a la que ya lo hacía bien desde un principio.

Es muy curioso, pero es así. También aplicable a las empresas. Una denuncia de un activista hace unos años hacia la multinacional Nike, dejó en evidencia a la misma, ya que empleaba a menores de edad en el cosido de sus balones; haciéndoles trabajar en condiciones infrahumanas. Todos los analistas hablaban del hundimiento de la marca, sin embargo (y tras un acuerdo económico prejudicial con el demandante que hizo que no se celebrara jamás dicho juicio), ello hizo que comenzara a donar dinero a causas sociales y en general, a invertir en políticas de Responsabilidad Social Corporativa para la mejora su reputación e imagen percibida por sus stakeholders. Esto no sucedió sólo respecto a su propia imagen antes de la denuncia, sino que le hizo subir por encima de todos sus competidores; la mayoría de los cuales jamás ha llevado a cabo estas practicas contra los derechos humanos, ni mucho menos contra los de los menores como Nike. 

No parece justo visto así, pero es como sucede. No es solo cuestión de madurez, el ser humano tiene en su genoma cierta apreciación por lo incorrecto, algo así como personas por domar y por valorar su evolución hacia lo correcto desde una vida tormentosa...Razón por la que, cuando este conocido mío me afirmaba, como respuesta a una situación personal, la frase con la que he comenzado la entrada, no pude hacer mas, que guardar silencio.

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