Cuenta la literatura medieval y no tan medieval puesto que es algo observable en el Oriente Medio de nuestros días, que los hombres se batían en duelo por el honor. Mas hiriente es el caso de hoy día, en estos países donde se paga el deshonor "sufrido", por una supuesta y solo sospechada afrenta realizada por una mujer que la puede llevar hasta la muerte, repetimos solo por una acusación de adulterio aun sin ser fundamentada. Por supuesto es un hecho absolutamente deplorable, nadie tiene derecho a elegir sobre la vida de otro ser humano, aunque quieran titularlo como cuestión de honor y aun siendo erróneo el enfoque, esta sea su prioridad.
Pero no es este el tema, sírvame el caso anterior como referencia, probablemente escasa, para ilustrar como, no solo todo es relativo y depende del punto de mira que la educación y el contexto te otorgue a lo largo de la vida (algo que se conoce como relatividad cultural); sino que también es una cuestión de prioridades que cada persona siendo consciente o no, se marca como objetivos, como camino a seguir. Cada uno obviamente a su modo.
Así pues, existen tres verbos de los mas importantes en toda lengua occidental que se precie: ser, tener y parecer. El humanismo mas clásico (postulado lógico en sus planteamientos siempre que no sea llevado al antropocentrismo exacerbado) nos remite al ser en toda dimensión existente: profesional, personal, sentimental...No obstante, en el capitalismo actual venimos "programados" para el tener. Para valorar personas en función a esto, a los recursos reales o potenciales de la misma, sean económicos o de cualquier índole que signifiquen poder (insisto, real o potencial). Los discursos antimaterialistas resultan inútiles a estas alturas, por el avanzado estado en nuestras cabeza de que consumir reporta serotonina a nuestro cerebro; pero no por ello son menos congruentes. Hace poco leía aquella frase que decía que el ser humano fue creado para ser amado y los objetos para ser utilizados; mientras que en la actualidad amamos los objetos y usamos a las personas. Sinceramente, algo no va bien.
Por otro lado esta el parecer, la cultura del aparentismo, el famoso "vivir por encima de nuestras posibilidades" para parecer tener lo que no se tiene, que se usa como justificación política al sangrado del estado de bienestar actual; cuando por cierto, la clase política es la que aun vive por encima de las posibilidades que le exigen las circunstancias, pero esto es otro tema. Puedo entender que la opinión pública se decante por decir que es respetable que una persona prefiera, por ejemplo, vestir marca para aparentar aunque luego sea lo que coloquialmente se llama "un muerto de hambre"; es una libertad individual, de acuerdo. Pero deja de ser tan positivo cuando provoca que se defina un rasero basado en estos estándares.
Hace bien poco, tuve el dudoso honor de asistir (y organizar con la agencia en la que trabajo) un evento internacional en la semana de la moda de Berlín, con los directivos y principales magnates de todas las marcas de la moda mundial como invitados, todos, de Europa, América e incluso Asia. El nivel de deshumanización del sector es sencillamente brutal, es pura fachada, es el "pero yo soy mas", el pasar por encima para destacar, el mostrar pertenencia a una supuesta clase, el querer parecer tener por no poder demostrar el ser...absurdo.
Todo esto les puede parecer hipócrita porque desde el punto de vista publicitario tampoco nos libramos de esta cultura donde, no solo debes saber hacer, sino parecer (y mucho); veanse las principales agencias creativas donde explotar becarios no es importante si parecen supercreativas, en estudios recientes me baso. ¿No les parece simplemente lastimoso que una marca, cualquiera, tenga hoy en dia mas personalidad y se le otorguen mas cualidades, que las personas que están detras de ella? Por supuesto, no busco ser apocalíptico ni dar lecciones de "moralina", esto es una simple reflexión tras mi experiencia personal; no obstante, a diario me topo en mi vida diaria con gente en mi entorno que me hace recordar, por lo que son, que, generalizar en este asunto seria una gran injusticia. Cuestión de prioridades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario