Vivimos en una sociedad en la que el nivel de pantomima del sistema y la creciente sensación de libertad vigilada no tienen parangón, pero eso si, al menos la mayoría de la población no muere de hambre. La religiosidad, la creencia en algo mas, soprahumano, puede ser en esencia algo propio a nuestro ser; la espiritualidad es algo mas o menos innato y en ocasiones incluso necesario: calma conciencias y elimina incertidumbres hacia el miedo a lo desconocido, aunque lo haga de la manera mas rápida y menos inteligente, pero en eso se basa, en fe, hay poco de racional en esa espiritualidad. Que nadie lo interprete como algo peyorativo, simplemente no es algo racional.
Yo respeto todas las religiones y creencias, independientemente del número de practicantes que tenga, es respetable en todo caso. No obstante, algo común en todas ellas es su matiz absolutista en lo que respecta a sentirse poseedoras de la verdad, de una especie de clave y llave maestra que les hace tener la respuesta auténtica, que debe ser comunicada. Pues bien, es aquí donde comienzan los límites, cuando se intenta "evangelizar" (bonito eufemismo) o mas bien imponer tus creencias a todo el mundo. Y sin ningún ánimo de ofensa, he de decir que el cristianismo tiene y ha tenido gran protagonismo en estos "pecados", esta inquisición fisica y mental de los pueblos, llamando a los que opinaban de manera divergente blasfemos y excluyéndolos socialmente (algo que no creo sea muy cristiano, por otro lado).
Podría divagar durante hora hablando del anquilosado sistema piramidal de la iglesia católica, cuya corrupción e hipocresía destaca por encima de todas y que da un mensaje y demuestra lo contrario con su conducta. En este caso me centraré esto; en su imposición y por ello irrupción en tantos aspectos de la vida pública: política, educación... Si de verdad existe libertad religiosa, no debería haber corporaciones políticas y empresariales que buscaran extenderla, no deberían tener esos privilegios de no pagar impuestos, poder escriturar cualquier propiedad a su nombre o permitir que el dinero público de un país en crisis dedique mas recursos en ellos que en la educación o a sanidad públicas, es un contrasentido.
Además no me parece ni lógico ni mucho menos ético, las misiones a países en vías de desarrollo (hoy el post esta plagado de eufemismos) bajo la condición de acabar con su riqueza cultural y de creencias biblia en mano. "Evangelizar" en lugar de llevar vacunas para frenar la lacra de los países como lo son el SIDA o las mafias locales, la verdad, es que ya dijo Einstein que la estupidez humana es infinita y no paramos de demostrarlo. Hace poco me sorprendió leer como la iglesia católica se jactaba del crecimiento del numero de católicos en Africa y Asia, y es que la colonización (al menos mental) parece que no ha acabado, una vez mas el mismo error: imponer lo propio bajo el falaz argumento de que es la verdad o al menos la mas extendida, etnocentrismo y falta de relatividad cultural llevadas a su nivel mas extremo.
Para acabar este post, hace poco estuve en Roma y con ello en el país mas rico del mundo: La Ciudad del Vaticano. Estar allí y ver todo lo que vi, me hizo reconfirmarme en que creer en cualquier clase de dios o ser sobrenatural, creador de todo, omnipresente, omnipotente y al cual se le deba alguna clase de culto o respeto especial como en el catolicismo, sería una contradicción en mi vida con la que no sería capaz de convivir. Y es que como dice Toteking, de quien es la frase del titulo: "No creo en dios, avísame si ves alguno".
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