Si les propusieran ser inmortales es más que probable que muchos de ustedes (en lugar de vosotros, para algo soy andaluz) aceptarían con mínimos reparos, la vida eterna, escapar de un fin que es lo único seguro en la vida: la muerte. Realmente creo que yo me pararía a analizarlo, no porque sea relevante en tanto a que esta decisión pueda ser tomada, sino por lo que ello significaría y es que la sensación con la que me quedaría es con la de un profundo desazón, una especie de desidia hacia la raza humana.
El método de ensayo-error, no sé si es el mas correcto pero si el más usado, es algo que nos mueve y nos hace crecer: los errores, siempre mas si son propios, como dice el refranero nadie aprende en cabeza ajena, aunque también sea verdad que los golpes duelen menos cuando te los esperas. No obstante, tenemos fijación con quedarnos solo con el error, a no aprender aun sabiendo que es lo correcto, pasar de puntillas por el mismo para conseguir objetivos cortoplacistas sin tener en cuenta las consecuencias.
Existen campos en la vida en la que parece que nunca aprendemos. Imaginad por un momento haber vivido todas las etapas de nuestra historia, escuchar a Hobbes diciendo que el hombre es un lobo para el hombre y hoy en día, varios siglos después, observar como el sistema capitalista se basa en tener a medio planeta muriéndose de hambre, esclavizando a su gente (hablo de la deslocalización de fabricas) y matando lo poco natural que queda en su planeta para satisfacer un “primer mundo” no menos esclavo. Citando a Emile H. Gauvreay: “Hemos construido un sistema que nos persuade a gastar el dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para crear impresiones que no duraran en personas que no nos importan”. Puede verse como un exceso de visión apocalíptica o negatividad, pero sabemos que es cierto.
Ambición, poder económico, escala social, poseer de cualquiera de sus formas...todo por encima de todo, solo pensando en presente continuo sin oportunidad de ser tomado en consideración un tiempo verbal futuro; ¿Y para esto ha quedado la raza humana? ¿No bastaba con creernos el centro del universo, ni con matarnos solo por bienes materiales e incluso artificiales?...El ser humano es imprevisible, a veces maravilloso, pero también destructivo, egoísta y fácilmente corrompible, y debido a la sociedad actual cada vez mas individualista...y esto es lo que nos espera y es lo que casi siempre ha habido, no ha existido evolución humana realmente, sí de las circunstancias pero no de la naturaleza propiamente humana, porque querer hacer lo mejor para el colectivo y nuestro propio planeta no debería significar luchar a contracorriente y es así, triste pero cierto. Estas son algunas (que no todas) de las razones por las que realmente me plantearía ser inmortal, el resto corresponden a otros campos no relacionados, al menos no directamente, con el terreno de lo racional.
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