martes

Pensamiento intrusivo

Pensar. Pensar que el reflejo no es necesariamente la realidad. Que rémoras del pasado pueden lastrar maravillas del presente. Pensar en exceso, como acto reflejo. Reflejo no es igual a realidad.

Pienso luego existo, mas no existe lo pensado. Se manifiesta en el torrente incesante de la mente, como una luz, un vibrante punto que salta esperando ser visto por la ignorante y acomodada mente (acomodadamente ignorante) que, seducida por los títeres de lo que se debe ser y desear en sociedad, pocas veces encuentra tiempo y espacio para pensar. Pero pensar de verdad. De verdad.

Pensar en la esencia, en lo inherente, en lo real. Más allá de sombras y reflejos. Dejando atrás espejos rotos y espejismos romos, miopes y, en cierto modo, también sordos.

Y caminar y respirar y el amplio mar nos dirá a dónde se va. Eligiendo vivir cada minuto sin mirar adelante en demasía, pero obviamente sin mirar atrás.

Pensar es escribir. Escribir reconforta y reconecta cuerpo y alma. En esto hay empeño, en esto hay algo de verdad.

Pensar es escribir, repito. Escribir es libertad.

domingo

Postal de una escena de verano más

Desde el turquesa reflejo del mar en sus ojos, me muevo, con su mirada; ondeando y costeando la línea del horizonte hasta el azul difuminado del cielo. Cielo azul. Cielo infinito, intenso, que parece celoso del azul verdoso que desde la superficie del mar resplandece. Y parece palidecer, ruborizado de nubes sutiles.

Y ella, mi perla, juega con las piedrecitas del mar, llenando una y otra vez su cubo. Con el vaivén del mar como banda sonora y el eco de gaviotas como efecto añadido.

Si alzo la vista, una ninfa y mi niña nadan divertidas, en el fundido turquesa del mar ligure. Interrumpido apenas por el verde intenso de la vegetación de la Palmaria, que llega a la infinitud del mar. Se baña en su infinito y se alza dignamente. Paisaje que llena el alma de afinidad hacia la esperanza. Pues si tanta belleza existe aún, aún nos queda por descubrir más.

Describo solo un instante, en familia, en el mar; que nada parece guardar de especial. Precisamente que pueda ser normal es nuestra pequeña victoria. El mar venció al mal. Respiremos cada ola, llenemenos de su sal y con la pilas bien cargadas será más fácil recomenzar.

El post de hoy no tiene tema. Es simplemente una postal.

sábado

Cinismo ilustrado

Que no hemos cambiado tanto, ni mucho menos, como seres humanos de Hobbes. Que seguimos amordazados y adormecidos, deprimidos con la careta sonriente. Hordas de resilientes estériles, intoxicados por el humo de un incendio que tácitamente continuamos a justificar.

Que el control social ya no se da por represión, sino por entretenimiento autocomplaciente. La heroicidad de disfrazar de cultural el cinismo. Cinismo ilustrado. Sé, creo saber, estoy infoxicado y pasemos a otra cosa.

30 años desde el asedio, la negación de ayuda humanitaria, la "zona segura" con desarme civil por la ONU y el posterior genocidio. Hablo de Srebreinica. Horror total, hoy asistimos cada día al peor de los genocidios en directo streaming. A las nuevas fuerzas de Herodes, que niegan la vida, el presente y, masacrando niños y escuelas, destruyendo también el futuro.

¿Y nosotros? nos vemos acorralados y empujados a combatirnos entre pobres en guerras en las que nadie gana, porque nada hay en juego. Al menos para quienes la combaten.

Mientras se pulen las botas: pan y circo, deshumanización del otro, cinismo para uno mismo. Relaciones standard, dudas, ¿has visto Adolescence?, un par de stories, 125 scrolls y a la cama.